Las escuelas graduadas de Malpartida de Plasencia
Las escuelas, una obra ambiciosa y duradera Muchos pueblos, así el nuestro, cuentan con edificios emblemáticos, orgullo de los vecinos, quienes los consideran muy suyos por tratarse de obras para el bien común, y que son consideradas logros de la colectividad. En este sentido, ajena la localidad desde antiguo a linajes nobles o hidalgos, huérfana está de mansiones señoriales como las que hermosean y dan lustre a otros lugares, porque en Malpartida de Plasencia todos los lugareños eran pecheros y satisfacían los impuestos como dios mandaba, el rey exigía y los recaudadores acopiaban. A falta, pues, de casas solariegas y palacios nobiliarios, los chinatos concentran su orgullo arquitectónico en dos construcciones de uso colectivo y separadas por cuatro siglos en el nacimiento: una religiosa, la iglesia parroquial de san Juan Bautista, cuyos inicios son de mediados del siglo XVI; otra, laica,...