PARÍS, 1967
A París mon coeur s´en va … El protagonista narrador de Una vez Argentina , trasunto ficcional del autor en la novela, cuando está a punto de dejar su país y marchar a España, va a la heladería de su amigo José Luis para despedirse de él. Al fresco de los distintos sabores, solían jugar al ajedrez, y, aunque Andrés nunca había ganado al heladero, aquel día lo consiguió. Yendo hacia casa, repasaba los movimientos del amigo y enseguida tuvo la certerza de que José Luis se había dejado ganar. Confieso que no es la primera vez que me encuentro, tanto en la literatura como en la realidad, con una experiencia en que la generosidad de un amigo se manifiesta en acciones similares a las del heladero bonaerense. Por los años en que los novelistas hispanoamericanos del boom recalaban...